La papa a la huancaína es un clásico peruano que combina lo mejor de lo simple: papa sancochada, una salsa cremosa con ají amarillo y el toque salado del queso fresco. Es una receta ideal para cuando quieres algo sabroso sin pasar horas en la cocina, y funciona tanto como entrada como acompañamiento.
La buena noticia es que no necesitas técnicas complicadas: con una licuadora (o incluso a mano, con paciencia) puedes lograr una huancaína suave, ajustando el picante y la cremosidad a tu gusto y a lo que tengas disponible.
Orígenes de la papa a la huancaína
La huancaína se asocia tradicionalmente a la zona central del Perú (Huancayo/Junín), aunque su versión “moderna” se popularizó ampliamente en Lima. Con el tiempo se convirtió en una de las entradas más reconocidas de la cocina peruana, presente en hogares, restaurantes y celebraciones.
¿Por qué es tan especial la papa a la huancaína?
- Súper rendidora: pocos ingredientes, mucha satisfacción.
- Versátil: va con huevo, lechuga y aceitunas, pero también acompaña arroz, tallarines o carnes.
- Ajustable: puedes hacerla más picante, más suave, más ligera o más cremosa según el público.
Receta paso a paso
- 6–8 papas (amarillas o blancas), sancochadas y peladas
- 2–3 cucharadas de pasta de ají amarillo (ajusta al gusto)
- 200 g de queso fresco (o queso fresco serrano)
- 3–4 galletas de soda (o 1 pan francés pequeño, sin miga dura)
- ½ taza de leche evaporada (o leche; agrega de a pocos)
- 2 cucharadas de aceite (vegetal)
- 1 diente de ajo (opcional)
- Sal al gusto
Para servir (clásico)
- 2–3 huevos cocidos
- Aceitunas negras (de botija si tienes)
- Hojas de lechuga
Preparación:
- Sancocha las papas en agua con sal hasta que estén tiernas. Pela y reserva.
- En la licuadora coloca: queso fresco, galletas, ají amarillo, leche evaporada, aceite (y ajo opcional).
- Licúa hasta que quede cremosa. Si está muy espesa, añade un chorrito extra de leche; si está muy líquida, agrega 1–2 galletas más.
- Prueba y ajusta sal y picante.
- Sirve las papas en rodajas o enteras sobre lechuga y baña con la salsa. Decora con huevo y aceitunas.
Variantes de la papa a la huancaína (opcional)
- Huancaína más ligera: mitad yogur natural + mitad leche evaporada (o reduce aceite).
- Sin galletas: usa pan remojado o un poco de papa sancochada para espesar.
- Más suave para peques: reduce ají, suma más queso/leche.
- Con toque ahumado: una pizca mínima de paprika (opcional).
Conclusión
La papa a la huancaína tradicional es una receta rápida, accesible y muy “querible”: se adapta al gusto de cada casa y siempre luce bien en la mesa. Si logras el equilibrio entre ají, queso y cremosidad, tendrás una salsa que querrás repetir para muchas otras comidas.