El cocido montañés es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía de Cantabria, un verdadero tesoro culinario que reconforta el alma y el cuerpo. Este guiso contundente, arraigado en la tradición rural, es perfecto para los días fríos y las reuniones familiares. Si buscas una auténtica cocido montañés receta tradicional, has llegado al lugar indicado.
Preparar este plato es sumergirse en la esencia de la cocina cántabra, donde ingredientes sencillos se transforman en una explosión de sabor. Con alubias blancas, berza, costilla, chorizo y morcilla, el cocido montañés es mucho más que una comida; es una experiencia cultural.
Origen e historia
El cocido montañés tiene sus raíces en las zonas rurales y montañosas de Cantabria, donde los campesinos necesitaban un plato nutritivo y energético para afrontar las duras jornadas de trabajo. Se elaboraba con los productos disponibles en la huerta y la matanza, lo que lo convertía en un plato económico y sustancioso. A lo largo de los siglos, ha evolucionado hasta convertirse en el icono gastronómico que conocemos hoy, manteniendo siempre su esencia humilde y reconfortante.
¿Por qué es tan especial?
Lo que hace al cocido montañés tan especial es la perfecta armonía de sus ingredientes y la profundidad de su sabor. La combinación de las alubias blancas, que aportan cremosidad, con la berza, que le da un toque terroso y fresco, se complementa a la perfección con la intensidad de los productos del cerdo. La cocción lenta permite que todos los sabores se fusionen, creando un caldo denso y aromático que es la base de su encanto. Es un plato que evoca hogar, tradición y el paisaje verde de Cantabria en cada cucharada.
Receta paso a paso
A continuación, te mostramos cómo hacer cocido montañés de forma auténtica, siguiendo los pasos que han pasado de generación en generación. Prepárate para disfrutar de un plato casero que te transportará directamente a Cantabria.
Ingredientes
- 300 g de alubias blancas (preferiblemente de la variedad de la Granja)
- 200 g de costilla de cerdo salada
- 100 g de tocino ibérico o panceta fresca
- 1 chorizo asturiano o cántabro
- 1 morcilla de arroz (preferiblemente de León o Burgos)
- 1 kg de berza o repollo
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- Pimentón dulce (opcional, para el sofrito)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Agua
Preparación
- La noche anterior, pon las alubias blancas en remojo con abundante agua fría. También desala la costilla de cerdo, cambiándole el agua varias veces.
- Al día siguiente, escurre las alubias y ponlas en una olla grande con agua fría que las cubra bien. Añade la costilla desalada, el tocino y la hoja de laurel. Lleva a ebullición y, cuando rompa el hervor, baja el fuego y cocina a fuego lento durante al menos 1 hora y media. Retira la espuma que se forme en la superficie.
- Mientras tanto, limpia la berza o el repollo, retirando los tallos más duros. Córtala en juliana fina y lávala bien. Cuécela en una olla aparte con agua y una pizca de sal hasta que esté tierna (unos 15-20 minutos). Escúrrela muy bien, apretando para eliminar el exceso de agua.
- Pasada la hora y media de cocción de las alubias, añade el chorizo y la morcilla a la olla. Continúa la cocción hasta que las alubias estén muy tiernas (puede tardar entre 2 y 3 horas en total, dependiendo de la alubia).
- En una sartén aparte, prepara un sofrito. Pica finamente la cebolla y los ajos. Calienta un chorro de aceite de oliva y sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Añade el ajo picado y cocina un minuto más. Si lo deseas, puedes añadir una cucharadita de pimentón dulce, removiendo rápidamente para que no se queme.
- Incorpora la berza cocida y escurrida al sofrito. Saltea durante unos minutos para que se impregnen los sabores.
- Una vez que las alubias estén tiernas, retira la costilla, el tocino, el chorizo y la morcilla de la olla. Trocea la carne en porciones adecuadas.
- Añade la berza sofrita a la olla de las alubias. Remueve suavemente para integrar todos los ingredientes. Prueba y rectifica de sal si es necesario.
- Deja reposar el cocido unos minutos antes de servir. Sirve bien caliente, acompañado de los trozos de carne y embutido.
Conclusión
El cocido montañés es un plato que celebra la tradición y el sabor auténtico de Cantabria. Prepararlo en casa es una forma maravillosa de conectar con la riqueza de la cocina española y disfrutar de una comida reconfortante y llena de historia. Esperamos que esta cocido montañés casero te anime a probar y compartir este delicioso guiso.