Sheng jian bao de Shanghái: panecillos jugosos a la plancha

En primer lugar, los Sheng jian bao son una de las joyas culinarias más preciadas de Shanghái. De hecho, muchos los consideran el emblema definitivo del desayuno y la comida callejera en esta vibrante ciudad china. Estos panecillos destacan por su base dorada, la cual contrasta perfectamente con una masa superior suave y un relleno lleno de caldo.

Por esta razón, preparar una auténtica receta de sheng jian bao en casa es una experiencia muy gratificante. Además de aprender una técnica tradicional, podrás disfrutar de un bocado lleno de contrastes. Por lo tanto, te invitamos a seguir este paso a paso para traer el sabor de China a tu mesa.

Origen e Historia

El Sheng jian bao tiene sus raíces en la Shanghái de principios del siglo XX. En aquel entonces, este plato ganó mucha fama entre los trabajadores locales. Originalmente, los puestos callejeros los vendían como una comida rápida, sustanciosa y muy económica.

Su nombre significa literalmente «panecillos fritos en sartén». Este término describe con precisión su método de cocción. Sin embargo, lo más interesante es que combina la fritura con el vapor. Gracias a este proceso, el panecillo obtiene una textura dual que lo hace único en el mundo de los baos.

¿Por qué es tan especial?

Lo que hace a los Sheng jian bao verdaderamente únicos es su increíble contraste de texturas. Por un lado, la base se cocina hasta quedar muy crujiente. Por otro lado, la parte superior se mantiene tierna y esponjosa. No obstante, el verdadero secreto reside en el interior. El relleno de cerdo se mezcla con un caldo gelificado que se derrite durante la cocción. En consecuencia, al morder el panecillo, se libera un jugo explosivo lleno de sabor umami. Esta mezcla de sensaciones convierte cada bocado en una experiencia culinaria inolvidable.

Receta paso a paso

A continuación, te enseñamos a preparar estos panecillos. Aunque el proceso requiere paciencia, el resultado final compensará todo tu esfuerzo. Sigue estas instrucciones para lograr un acabado profesional.

Ingredientes:

Caldo gelificado (aspic):

  • 200 ml de caldo de pollo.
  • 1 cucharadita de gelatina sin sabor.

Masa:

  • 300 g de harina de fuerza.
  • 150 ml de agua tibia.
  • 3 g de levadura seca.
  • Azúcar y sal (una pizca de cada una).

Relleno:

  • 300 g de carne de cerdo picada.
  • 100 g del caldo gelificado (en cubitos).
  • Salsa de soja, vino Shaoxing y aceite de sésamo.
  • Jengibre rallado y cebolleta picada.

Preparación:

  1. Preparar el aspic: Primero, disuelve la gelatina en el caldo caliente y deja que cuaje en la nevera. Después, pícalo en cubos pequeños.
  2. Hacer la masa: Mezcla la harina con el agua y la levadura. Amasa bien y deja que la mezcla repose una hora para que duplique su tamaño.
  3. Mezclar el relleno: Combina la carne con las salsas y las especias. Por último, añade los cubos de caldo gelificado con mucho cuidado.
  4. Montar los baos: Divide la masa en piezas pequeñas y estíralas. Coloca el relleno en el centro y cierra los pliegues con fuerza.
  5. Cocinar: Calienta aceite en una sartén y dora la base de los panecillos.
  6. Vapor: Añade un poco de agua a la sartén y tapa inmediatamente. Cocina durante 8 minutos hasta que el agua se evapore.
  7. Servir: Espolvorea sésamo y cebolleta por encima antes de retirar del fuego.

Variantes (opcional)

Si buscas una alternativa, puedes usar pollo picado en lugar de cerdo. Además, existen versiones vegetarianas deliciosas que utilizan setas shiitake y col china. En ese caso, recuerda usar un caldo de verduras muy sabroso para el aspic.

Conclusión

En resumen, los Sheng jian bao son mucho más que un simple aperitivo. Representan una explosión de sabor que define la cocina de Shanghái. Esperamos que esta receta te motive a cocinar algo nuevo. ¡Buen provecho!

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