Hornazo Salmantino: Receta Tradicional para Semana Santa

El hornazo salmantino es mucho más que un simple pastel de carne; es una institución culinaria en Salamanca y un emblema de su gastronomía. Este delicioso manjar, repleto de embutidos y envuelto en una masa de pan, es especialmente popular durante la Semana Santa y las romerías, convirtiéndose en el protagonista de muchas mesas y meriendas al aire libre.

Si buscas una auténtica hornazo salmantino receta tradicional, has llegado al lugar indicado. Te guiaremos paso a paso para que puedas preparar en casa este tesoro gastronómico, perfecto para compartir en cualquier celebración.

Origen e historia

El hornazo tiene sus raíces en la tradición pastoril y rural de Castilla y León, especialmente en la provincia de Salamanca. Históricamente, era una comida robusta y fácil de transportar, ideal para los trabajadores del campo o para llevar en las romerías y excursiones. Su consumo se popularizó en Semana Santa, particularmente el Lunes de Aguas, una festividad salmantina que marca el fin de la Cuaresma y la abstinencia, permitiendo el disfrute de carnes y embutidos.

¿Por qué es tan especial?

Lo que hace al hornazo salmantino verdaderamente especial es la combinación perfecta de su masa, tierna y ligeramente dulce, con el contundente y sabroso relleno de embutidos ibéricos. La calidad de los ingredientes, como el chorizo, el lomo y el jamón, junto con la cocción lenta que permite que los sabores se mezclen a la perfección, lo convierten en una experiencia gastronómica inigualable. Es un plato que evoca tradición, celebración y el sabor auténtico de la tierra castellana.

Receta paso a paso

Preparar un hornazo salmantino casero es un proceso gratificante que, aunque requiere algo de tiempo, no es complicado. Sigue estos pasos para lograr un resultado espectacular.

Ingredientes

  • Para la masa:
  • 500 g de harina de fuerza
  • 100 ml de agua tibia
  • 100 ml de leche tibia
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 25 g de levadura fresca de panadero (o 8 g de levadura seca)
  • 1 huevo (para la masa) + 1 yema (para pintar)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • Para el relleno:
  • 200 g de chorizo ibérico en rodajas
  • 200 g de lomo ibérico adobado en rodajas finas
  • 150 g de jamón serrano o ibérico en lonchas
  • 2 huevos cocidos (opcional, pero tradicional)

Preparación

  1. Disuelve la levadura: En un bol pequeño, mezcla el agua tibia, la leche tibia, el azúcar y la levadura fresca (o seca). Deja reposar unos 10 minutos hasta que la mezcla burbujee.
  2. Prepara la masa: En un bol grande, tamiza la harina y haz un hueco en el centro. Añade la mezcla de levadura, el aceite de oliva, el huevo y la sal. Mezcla bien con una cuchara de madera o con las manos hasta integrar todos los ingredientes.
  3. Amasa: Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 10-15 minutos, hasta obtener una masa elástica y homogénea. Si tienes amasadora, usa el gancho a velocidad media durante 8-10 minutos.
  4. Primer levado: Forma una bola con la masa, colócala en un bol ligeramente aceitado, cúbrelo con un paño húmedo o film transparente y deja levar en un lugar cálido durante 1-2 horas, o hasta que duplique su tamaño.
  5. Prepara el relleno: Mientras la masa leva, corta los embutidos en rodajas o trozos si no lo están. Si usas huevos cocidos, pélalos y córtalos en rodajas.
  6. Divide la masa: Una vez levada, desgasifica la masa amasándola suavemente. Divide la masa en dos porciones: una más grande (aproximadamente 2/3) para la base y otra más pequeña (1/3) para la tapa.
  7. Extiende la base: En una superficie enharinada, extiende la porción más grande de masa con un rodillo hasta obtener un círculo o rectángulo de unos 0.5 cm de grosor, lo suficientemente grande para cubrir el molde y sobresalir un poco.
  8. Rellena el hornazo: Forra un molde redondo (unos 24-26 cm de diámetro) o rectangular con papel de horno y coloca la masa extendida, dejando que los bordes sobresalgan. Distribuye el chorizo, el lomo, el jamón y los huevos cocidos (si los usas) de manera uniforme sobre la masa.
  9. Cubre el hornazo: Extiende la porción de masa restante para formar la tapa. Colócala sobre el relleno y sella bien los bordes, presionando con los dedos o con un tenedor para que no se escape el relleno durante la cocción. Puedes hacer un pequeño agujero en el centro de la tapa para que salga el vapor.
  10. Segundo levado y horneado: Bate la yema de huevo con una cucharada de agua y pinta la superficie del hornazo. Deja reposar otros 30 minutos. Precalienta el horno a 180°C (350°F). Hornea durante 40-50 minutos, o hasta que el hornazo esté dorado y la masa cocida. Si se dora demasiado rápido, puedes cubrirlo con papel de aluminio.
  11. Enfría y sirve: Retira del horno y deja enfriar sobre una rejilla antes de cortar y servir. El hornazo está delicioso tanto templado como frío.

Variantes de Hornazo salmantino

Aunque la hornazo salmantino receta tradicional se centra en embutidos ibéricos, existen algunas variantes. En algunas zonas, se añade carne de cerdo adobada o incluso huevo duro picado en el relleno. También hay versiones dulces, aunque menos comunes, que se preparan con azúcar y anís, pero estas se alejan del concepto salado y contundente del hornazo clásico de Semana Santa.

Conclusión

El hornazo salmantino es una joya de la gastronomía española que merece ser disfrutada. Con esta receta, esperamos que te animes a preparar este manjar en casa y a compartir un pedazo de la tradición salmantina con tus seres queridos. ¡Buen provecho!

Valora esta receta

Deja un comentario